Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar
y los peces por aguas cristalinas en el mar nadarán y nadarán.
Pobres animales,
¡qué aburridas son sus vidas!
holgazaneando y durmiendo
hasta el fin de sus días.
Variación sobre la “Rima LIII”, de Gustavo Adolfo Bécquer.
¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!
Contesta ella: prefiero
de ti separarme
para viajar por el universo.
¡Pero Luna!, digo.
¿Qué pasa, Tierra?, pregunta.
Si te vas, los que pisen mi faz
no verán tu plateado rostro.
Variación sobre el poema “Es verdad”,
de F. García Lorca.
Volverán las oscuras golondrinas
y también unas lindas pajaritas volverán, volverán a la piscina.
Éstas volverán.
Pero habrá otras golondrinas
que sólo verán
las lágrimas del cielo.
Variación sobre la “Rima LIII”, de Gustavo Adolfo Bécquer.
Que por fallo era, por fallo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos engañan
y están los campos en plof,
sino yo, triste, cuitado,
que cuando acabe este poema
te daré un abrazo, nena.
Variación sobre el “Romance del prisionero”.
Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
me como la coliflor
mi amada coliflor.
Sigue la calabaza,
en Halloween adornada
con su nariz y su boca.
Y el pepino,
exprimido en un zumito
o en una esquina deprimido
¡pobre pepinillo!
Variación sobre el “Romance del prisionero”.
¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!
Por tu alma de oro
y tu corazón de hierro.
Por mi alma blanca
y mi corazón desolado.
Con esta tristeza
que tengo…
¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!
Variación sobre el poema “Es verdad”, de F. García Lorca.
Sin el amor nada existía.
Volver a amar era querer volver a verte.
Volver a pensar
en todo aquello
que nos separa.
Volver a seguir,
seguir adelante.
Variación sobre el poema “Segundo amor”, de José Hierro.
La vida tiene pétalos
y un rosal donde tiemblan las historias.
La historia de ese pájaro
que estaba enjaulado
y cantaba para dos enamorados.
La historia de esa alma
que cubría cementerios
y otras almas en vela.
La historia de esos ojos,
los que impiden mi vista,
los que me ponen nervioso.
Variación sobre el poema “Canción deshojada”,
de Luis García Montero.
En el principio era el amor.
Sin el amor nada existía.
El alma que una vez amó
nunca jamás se apagaría.
Volver a amar era intentar
tomar el punto de partida,
apresar humo, tocar cielos,
poseer la luz infinita.
Variación sobre el poema “Segundo amor”,
de José Hierro.


